Raúl, la calidad que no se vePero... ¿sabe realmente Rijkaard de fútbol?20 FLASHES DEL AÑO 1988...Ronaldinho o el arte de no encarar ni desbordarHenry, del engaño al desengaño : Desde la red

05 abril 2008

Raúl, la calidad que no se ve

Raúl es un jugador atípico. Si analizas su juego ves que, sin destacar en nada, lo hace todo bien. No es un grandioso regateador, no es el más rápido, tampoco es el paradigma del cabeceador ni un virtuoso rematador.

En cambio, Raúl, sin ser una referencia en los detalles cumple bien en todo. De hecho, su juego destaca solo por dos cosas: su movilidad -algo al alcance de casi todos- y su oportunismo -un intangible al alcance de unos pocos-.

Por lo demás, futbolísticamente, Raúl es un buen jugador pero no un crack. Entonces, ¿qué lo hace especial? ¿Por qué lleva tantos años en la cresta de la ola metiendo goles y ganando títulos? La explicación está en lo que el maestro Cruyff llamaba la 'calidad mental'.

Raúl, que no es alto ni bajo, guapo ni feo, rápido ni lento, es un jugador que vive permanentemente concentrado en lo suyo: el fútbol. Se mueve con inteligencia, lee los partidos, las jugadas y saca provecho de cada situación. Y no se cansa nunca de hacerlo. Como tampoco se cansa nunca de ganar. Ahí está la grandeza de este jugador. En su predisposición mental. Una 'calidad' que no se ve pero que, en la perspectiva de una carrera, supera y ensombrece a todas las demás.

04 abril 2008

Pero... ¿sabe realmente Rijkaard de fútbol?

No es broma, me lo pregunto seriamente. Es un gran gestor de egos, no pierde nunca la calma, confía ciegamente en sus principios, es educado -algo excéntrico pero educado-, entiende a los jugadores, le gusta el 'jogo bonito'... Sí, todo eso es cierto, pero, ¿sabe Frank Rijkaard realmente de fútbol? ¿Alguien lo calificaría como un estratega del fútbol?

Como jugador lo ganó todo en el mejor Milan de la historia. Era un mediocampista completísimo que tanto atacaba como defendía, de esos que leen los partidos y saben adaptar el ritmo de los encuentros a los intereses de su equipo.

Como entrenador, llegó al Barça casi sin experiencia y, después de una floja primera vuelta, se trajo a Edgar Davids en frebrero y el equipo terminó subcampeón con una excelente segunda vuelta y marcando estilo.

Luego vinieron dos Ligas y una Champions. El Barça jugaba bien, ofensivo, siguiendo la escuela holandesa y defendía también bien, en bloque, agresivamente, siguiendo la escuela italiana. En medio, Rijkaard aparecía como el diseñador apacible de este nuevo gigante del fútbol.

Un gigante que ha resultado ser efímero y que no ha sabido marcar época porque ha perdido sus señas de identidad a las primeras de cambio. Y en eso, como en el los méritos, también tiene su culpa el bueno de Franklin.

Después de la decepción del año pasado, el Barça va camino de quedarse otra vez en blanco. Rijkaard no ha sabido enmendar las carencias de ayer con fichajes de garantías y parece impotente en el día a día, incapaz de tomar decisiones tácticas decisivas. No es precisamente un gran estratega. Cambia jugadores como si fueran cromos pero siempre con el mismo y previsible esquema. Ni siquiera cuando el Betis avisaba que iba a remontar fue capaz el técnico de salir del banquillo y hacer cambios. Vive entregado a la autogestión, quizá porque en el fondo no sabe tanto de fútbol...

20 marzo 2008

20 FLASHES DEL AÑO 1988...

Año 1988. Mientras 'Sabor de amor' de Danza Invisible suena en la radio, en el mundo pasa todo esto...

  • Michael Jackson (que todavía es negro) hace una gira por España
  • Las series de moda son 'MacGyver', 'Corrupción en Miami', 'Alf', 'Magnum'...
  • Salman Rushdie publica sus 'Versos Satánicos' y Jomeini -todo mesura- ordena que quien se cruce con él lo ejecute
  • Pedro Almodóvar triunfa con 'Mujeres al borde de un ataque de nervios'
  • Occidente da un giro la derecha: Margaret Thatcher lidera Inglaterra y George Bush (padre) es elegido presidente en EEUU
  • Los armarios se llenan de chaquetas tejanas, pantalones apretados y cosas con hombreras
  • La italiana Sabrina revoluciona nuestra televisión a tetazos
  • Muere Carmen Polo, esposa de Franco
  • Los Dire Straits se inventan el 'Money for Nothing'
  • Y Mecano da la tabarra con su 'Descanso Dominical'
  • 'Rain Man' gana el Oscar a la mejor película con Dustin Hoffman y Tom Cruise como estrellas
  • El Madrid de la 'Quinta del Buitre' y Leo Beenhakker gana la Liga jugando bonito (¡qué rabia!)
  • Gorbachov y su calva asumen todos los poderes en la Unión Soviética
  • En Japón inauguran el túnel submarino más largo del mundo: 53,9 km de largo a 100 m debajo del mar
  • Todos los partidos democráticos del País Vasco firman el pacto de Ajuria Enea
  • Bruce Springsteen, Peter Gabriel, Sting y Tracey Chapman, tocan en el Camp Nou por Amnistía Internacional
  • La Holanda del gran Van Basten gana la Eurocopa'88... y Pedro Delgado el Tour
  • Julio Iglesias lanza su segundo disco en inglés, 'Non Stop', y gana un Grammy, Hey!
  • La lejana Seúl organiza los Juegos Olímpicos donde Ben Johnson se dopa y se sale en los 100m y donde España logra 4 medallitas
  • El paro supera los tres millones de desempleados y Felipe González ve como le convocan una huelga general en plena cultura del 'pelotazo'

Ah, y lo más importante, 42 chavales terminan 8ºA en La Salle Bonanova de Barcelona... ;)

Un beso a todos!

12 marzo 2008

Ronaldinho o el arte de no encarar ni desbordar

"Lo de Ronaldinho es algo físico". Lo dice el defensa del Villarreal Javi Venta quien aseguró esta semana, después de jugar contra el Barça, que al brasileno "se le nota" que no atraviesa un buen momento físico.

El problema es grave. En el fútbol de hoy, donde apenas hay espacios, los jugadores que desequilibran son los que desbordan. Y en el Barça solo Messi e Iniesta han demostrado tener esta cualidad intacta.

"Yo noté que Ronaldinho ya no te encara tanto como lo hacía antes", manifestó Javi Venta metiendo el dedo en la llaga. Y hurgó: "Si, por ejemplo, lo comparas con Messi, que cada vez que la tiene te encara, notas que -Ronaldinho- no lo hace tantas veces como él y antes sí lo hacía".

Para jugar como quiere Rijkaard necesitas extremos con desparpajo que se vayan de su par una vez sí y otra también. Messi lo hace, Henry y Eto'o lo intentan, Ronaldinho ni eso. Si no se pone en forma, si no lo intenta, si no desborda... ¿Qué narices hace Ronnie en el Barça además de cobrar, salir y comer natillas?

Henry, del engaño al desengaño

Henry no ha cuajado en el Barça. Llegó el verano pasado como una especie de hijo pródigo que, previo pago de 24 millones de euros, iba a ser el complemento ideal para una delantera de ensueño, el cuarto fantástico, un Larsson multiplicado por diez.

Un engaño mayúsculo. La verdad es que la historia del francés con el Barça va camino de convertirse en un gran desengaño. Llegó como una estrella y hoy es un jugador del montón que brilla a cuentagotas. Mal vamos cuando él mismo se ha encargado de decir que "este es el Henry que veréis en el Barça". Eso sí, cobrará 6 millones por temporada durante 4 años. Fantástica -y cara- desilusión.

No nos engañemos, a sus 30 años, el argumento "se está adaptando" ya no sirve. La espalda se le cae a trozos y ha perdido su mejor arma, la potencia, juega en una posición -extremo- que no le gusta, el sistema tampoco le va y encima ayer nos enteramos que no es feliz en Barcelona porque echa de menos a Tea, que no es una bebida inglesa, es su hija. Mal pinta la cosa.

Pero tampoco se le puede culpar a Henry de todo. Alguien lo debió engañar también a él: "Junto al gran Ronaldinho, al lado de Eto'o y Messi se maquillará tu decadencia", debieron contarle. Y el francés se vio en un balneario futbolístico junto al Mediterráneo, marcando goles y celebrando títulos mientras se paseaba sin dolores por un soleado Camp Nou. Pero se encontró con que Ronnie ya no es grande, que Eto'o se ha pasado medio año sin jugar y que Messi cuando no está lesionado no suelta la pelota ni para atarse las botas.

Hay que asumirlo. A los que nos gusta el fútbol siempre nos quedarán los videos de cuando jugaba en el Arsenal. Y a los que somos del Barça, la pena de no poder ver en directo a aquel jugador que maravillaba en la Premier League. A Henry le engañaron, Henry nos engañó y nosotros mismos nos engañamos con Henry. Esta es la triste historia de un triste desengaño.